
Por lo anterior, este libro es una pequeña llave para esa puerta, siempre constante con nosotros, que se llama vivir, pero vivir verdaderamente, sin temor, sin apatía, con una percepción universal y siempre con gratitud por sentirnos vivos; con el potencial, intelecto y experiencia que dan los sinsabores, y los libros de los grandes pensadores, para tener, lo que toda humanidad busca: la felicidad, aunque ésta para cada quien, tenga un concepto y vivencia diferente.